La Escuela Normal Rural Femenina de Talca funcionó por cerca de 30 años en lo que actualmente es la Secretaría Regional Ministerial de Educación del Maule. Cuando el 29 de julio de 1943 comenzó su funcionamiento (si bien de decretó su nuevo funcionamiento por Decreto n°7488 del 17 de diciembre de 1942), la zona correspondía al Fundo Las Violetas y allí se reabría la escuela normal de la ciudad cerrada tras la reforma a las normales realizada bajo el mandato de Carlos Ibáñez del Campo.
Su reapertura vino con un enfoque especial: no solo sería femenina, sino que se especializaría en la formación de maestras rurales que entendieran el mundo campesino y contribuyeran al desarrollo cultural, social y económico de sus comunidades. La refundación de esta escuela normal respondió al DFL 5100 de 1929 dictaba que existirían escuelas “normales urbanas” y escuelas “normales rurales”, estas últimas, prepararían maestros y maestras primarias capacitadas para enfrentar las particularidades del campo. Puesto que, uno de los problemas que se habían detectado en el desarrollo de la escuela rural, además de su precariedad material, eran la necesidad de formar maestros comprometidos con el desarrollo del mundo campesino.
La primera directora de la escuela normal fue la maestra Dorila Soto de Inostroza, quien se había desempeñado como directora de la Escuela Normal Rural Femenina de Ancud, por lo que tenía conocimiento en dar una formación ruralista y con compromiso social a las jóvenes maestras.
Al lado de la escuela Normal se fundó la Escuela Anexa -hoy Escuela El Edén- donde las futuras docentes realizaban sus prácticas educativas. La Escuela anexa fue dirigida durante sus primeros años por Aída Berrios.
La Escuela Normal se abrió con una matrícula de 142 estudiantes, 17 profesores y más de una decena de funcionarios. Si bien los primeros años fueron difíciles por las condiciones materiales del establecimiento donde se hizo funcionar la escuela normal, luego una serie de fondos ministeriales permitieron el mejoramiento de la infraestructura escolar.
Esta escuela normal, al igual que otras escuelas para mujeres creadas a lo largo del siglo permitió la integración al mercado laboral de mujeres, entregándoles las herramientas para obtener autonomía económica al incorporarse al trabajo calificado, además les entregaba herramientas para desenvolverse en la vida pública, permitió el ascenso social de mujeres que provenían de los sectores populares y también les entregó las herramientas para convertirse en líderes sociales.
Como se puede observar en el periódico local La Mañana de Talca, la escuela normal y sus estudiantes se prepararon para ser un foco de irradiación cultural en la zona, más allá de su trabajo como profesoras. Las veladas, celebraciones varias y la colaboración de las estudiantes de las normales en la Cruz Roja y otras instancias benéficas o de apoyo ciudadano, respaldan aquello.
Un texto publicado en el periódico La Mañana de Talca con ocasión de la graduación del año 1954 nos permite acercarnos a la importancia para la comunidad local de las profesoras primarias educadas allí:
MAESTRA: Mira tu ruta de estudiante. Has dejado en ella lo mejor de tu niñez; pero has sabido comprender a la infancia. Las aulas primarias, liceanas y normalistas moldearon tu espíritu. Te has convertido en MAESTRA. ¿Puede haber más digno y noble para el alma de una mujer?
MAESTRA por naturaleza. Porque cada mujer lo es. Lleva en sí el futuro. En su cuerpo y engendro. En su alma, el numen. Mañana entrarás por la puerta de una escuelita de campo, o a través del ancho portalón de un edificio concentrado.
No importa. De todas maneras te encontrarás con niños, con niñas. Con levadura de pueblo, con ansias de patria, con ilusiones de saber. Y en ese barro trabajarás. De ti depende el futuro.
¿Qué más quieres? De ti depende todo. Todo lo que se diga de Chile después, en la posteridad.
La madre se hizo el cuerpo. Tú MAESTRA, harás el espíritu. Y el futuro ciudadano. Eso es lo que se festeja hoy, Tu transición de niña a MAESTRA.
Cuando fuiste NIÑA, eras alígera, bondadosa, risueña, independiente ante todas la fuerzas cosmogónicas. Cuando te transformas en MAESTRA tienes la obligación de ser ciudadana. Y esto envuelve una cadena de obligaciones. Obligaciones sociales, económicas, educativas, cultura, las artísticas, deportivas, hereditarias política, y de MADRE. Porque cada una de vosotras lleva el origen primario de la especie.
Sois EVAS y por lo tanto MADRES: doblemente MAESTRAS.
Recibiréis hoy vuestra licencia de MAESTRA de la juventud chilena. Ese premio a vuestra constancia salvará a Chile. Y por eso os saludo, MAESTRAS del futuro, alumnas egresadas de los Sextos Años A y B de la Escuela Normal Rural de Talca.
Para conocer más sobre la historia de la Escuela Normal Rural Femenina de Talca te invitamos a revisar el artículo:
Tessada, Vanessa y Sepúlveda, María Paz, "La formación de maestras normalistas en la Escuela Normal Rural Femenina de Talca (Chile, 1943-1973)". En. Oresta López, Flavia Obino, Alba Nidia Triana (coords), Entre resistencias y esperanzas: maestras, indígenas y comunidades, en los desafíos de la educación rural del siglo XX en América Latina Vol II, México, 2024, pp. 125 - 140
Disponible AQUI
Si estudiaste en la Escuela Normal Rural Femenina de Talca y quieres compartir tu experiencia con nosotros escríbenos al correo: historiadelaeducacionrural@gmail.com
octubre 10, 2023
